Los deportes brindan una variedad de beneficios a los niños: fomentan el ejercicio en un ambiente divertido y educativo, desarrollan habilidades motoras y sociales, y enseñan lecciones de vida importantes como el manejo del tiempo, la dedicación y el trabajo en equipo. Y mientras sus hijos están en la cancha, usted quiere asegurarse de que sus sonrisas ganadoras estén seguras.
El riesgo de un balón o un golpe en la boca siempre está presente en los deportes, sin importar la edad de los atletas. Usted quiere ver a su hijo sonreír cuando meta un gol o enceste una canasta, y no quiere que un mal tiro lo impida. Si su hijo tiene frenos, retenedor o alineadores, necesita protección adecuada para evitar lesiones y daños permanentes en la boca.
Johnson Family Orthodontics quiere mantener a sus hijos seguros y en la cancha. Nuestro experimentado equipo está preparado para cualquier parada en pits que necesiten sus pequeñas superestrellas, desde labios cortados hasta aparatos rotos por lesiones deportivas. Queremos ayudar a sus hijos a evitar lesiones en dientes y boca para que mantengan la cabeza en el juego. Y la solución puede ser tan simple como usar equipo de protección.
Los deportes y las lesiones dentales
El 40% de todas las lesiones dentales en Estados Unidos están relacionadas con los deportes. Uno esperaría lesiones de boca en deportes con mucho contacto y colisiones a alta velocidad. Pero los accidentes deportivos pueden ocurrir sin importar lo que practiquen los atletas. Una caída en un deporte individual como la patineta puede terminar en un diente astillado o un bracket roto.
Los pacientes de Johnson Family Orthodontics pueden seguir practicando deportes incluso durante el tratamiento. Sin embargo, es importante revisar los aparatos de inmediato si hay un accidente mientras juegan. Si los aparatos se ven dañados o los dientes están flojos o cayéndose, programe una cita de reparación lo antes posible.
Una evaluación rápida y un tratamiento temprano son nuestra meta principal. Las lesiones más comunes que vemos son las fracturas dentales, comúnmente llamadas “diente astillado”, y las laceraciones o cortadas de tejido blando en encías, lengua o mejillas por impacto directo. Mientras revisamos este tipo de lesiones, también examinamos el movimiento de la mandíbula para atender cualquier dislocación. Algunos pacientes pueden sufrir lesiones orales más severas, como la luxación: un diente desplazado pero aún en su alveolo, o incluso una avulsión, en la que el diente se desprende por completo.
Protección bucal para el deporte
Según una encuesta realizada por la Asociación Americana de Ortodoncistas, el 99% de los papás con hijos en deportes organizados creen que los protectores bucales deberían ser obligatorios para jugar. Sin embargo, cerca del 40% de esos mismos papás dijo que sus hijos nunca usan uno en entrenamientos ni partidos.
Si su hijo no está acostumbrado a usar uno, puede ser un reto ayudarle a empezar y a agarrar el hábito de ponérselo antes del partido. Aun así, es una de las maneras más económicas de proteger sus dientes, lengua, encías y mejillas de los golpes durante sus actividades extracurriculares.
Las lesiones orofaciales son un riesgo para participantes de todas las edades, géneros y niveles. Ya sea en deportes organizados o informales, recreativos o competitivos, en la escuela o en ligas infantiles. Aunque la mayoría de las lesiones dentales ocurren en deportes de contacto y colisión, también son frecuentes en actividades de contacto limitado, sin contacto y de alta velocidad.

Cómo elegir y cuidar su protector bucal
Los protectores bucales vienen en muchas opciones. Pero según el Consejo de Asuntos Científicos y el Consejo de Defensa del Acceso y la Prevención de la ADA, un protector bucal ideal debe:
- Ajustarse adecuadamente a la boca del usuario y adaptarse con precisión a sus estructuras orales
- Estar hecho de material resistente aprobado por la FDA y cubrir todos los dientes de una arcada
- Mantenerse en su lugar de forma cómoda y segura
- Ser fisiológicamente compatible con el usuario
- Ser relativamente fácil de limpiar
- Tener alta absorción de energía para reducir o limitar las fuerzas transmitidas en un impacto
Si su hijo está en tratamiento de ortodoncia, consulte con nuestros ortodoncistas para asegurar que el protector le quede sobre sus aparatos y no dañe el dispositivo ni lastime la boca en caso de impacto.
Sabrá que tiene un buen ajuste si es cómodo, ofrece cobertura adecuada y no interfiere con el habla ni la respiración. Los tres tipos más comunes de protectores son los de línea (o “prefabricados”), los hechos a la medida y los moldeables. Veamos cada opción:
Protectores de línea
También conocidos como “prefabricados”, son los más comunes por su disponibilidad: seguramente los encontrará en tiendas de artículos deportivos. Vienen en varios tamaños y colores para servir a la mayor cantidad de usuarios posible. Sin embargo, se consideran la opción menos efectiva, porque su diseño genérico no le queda igual a todas las bocas. Eso da un ajuste incorrecto y obliga a mantener la boca cerrada para que no se mueva.
Protectores hechos a la medida
Los protectores a la medida se fabrican en un consultorio dental o laboratorio de ortodoncia a partir de impresiones individuales del paciente, con técnicas de termoformado, para personalizarse por completo y dar el mejor ajuste a su boca. Suele ser la opción más cara de protección oral, pero la oclusión balanceada y el máximo contacto con los dientes reducen significativamente el riesgo de que el protector se mueva durante el deporte.
Protectores moldeables
También conocidos como de “hervir y morder”, estos protectores se calientan brevemente en agua para volverse moldeables, se enfrían un poco y se colocan en la boca mordiéndolos para crear un ajuste personalizado. Suelen encontrarse en tiendas deportivas o en línea. En algunos casos, un profesional dental puede ayudar a moldearlos correctamente sobre los aparatos. Siga con precisión todas las instrucciones del fabricante para calentar y moldear bien el material termoplástico, y evite un moldeado incorrecto que resulte en un dispositivo mal ajustado con menos protección.
Emergencias de ortodoncia
Cuando su hijo activo tenga su primera lesión dental deportiva, queremos que esté preparado. Recuerde mantener la calma, examinar con cuidado y tomar nota del daño para explicárselo al profesional dental. Después, contacte al Dr. Johnson para instrucciones específicas sobre cómo mitigar la lesión hasta que lo atiendan en la oficina. Aquí van algunas de las lesiones más comunes que vemos y la mejor manera de manejarlas.
Diente fracturado
Esto puede parecer mucho más aterrador de lo que en realidad es. Para estabilizar el diente roto o astillado y controlar el sangrado, puede morder suavemente una toalla mientras va al dentista. Si el pedazo de diente salió por completo de la boca, puede transportarse en leche, bajo la lengua o envuelto en una gasa empapada en solución salina.
Diente caído
Si el diente completo salió de su alveolo, no toque las raíces y levántelo por la corona. Enjuáguelo suavemente con agua y colóquelo de nuevo en el alveolo del que salió, mordiendo suavemente una toalla para sostenerlo en su lugar mientras va al dentista de emergencias. Aunque no lo crea, un diente recolocado en su alveolo dentro de los 5 minutos posteriores a su salida puede salvarse permanentemente.
Diente extruido o desplazado lateralmente
Esta lesión se ve como un diente más largo de lo normal, a menudo empujado hacia atrás o jalado hacia adelante. Para reposicionarlo, aplique una presión firme pero precisa. Este proceso puede ser doloroso y lo realiza con más efectividad un profesional dental.
Diente intruido
Si el diente se ve más corto de lo normal, es posible que haya sido empujado hacia el hueso y esté intruido. Es una experiencia dolorosa y requiere una visita inmediata a un dentista de emergencias. No intente jalar el diente ni reposicionarlo.
Estas son las emergencias dentales más comunes de los niños en los deportes, aunque no las únicas posibles. Asegúrese de llegar con su dentista lo antes posible después de una lesión. Su dentista u ortodoncista puede remediar muchas lesiones de boca atendidas en las primeras horas sin riesgo de daño permanente. Pero si su hijo desarrolla fiebre, tiene dificultad para respirar o tragar, o el sangrado no se detiene después de unos diez minutos de presión, podría ser un problema más serio y debe ir a la sala de emergencias más cercana.

Mantenga a sus hijos en la cancha con Johnson Family Orthodontics
En Johnson Family Orthodontics queremos que sus hijos disfruten su tiempo en el campo o la cancha. Nuestro bien entrenado equipo de expertos en ortodoncia está listo para ayudar a proteger a sus hijos de las lesiones que los sacan del juego. Así, cuando su MVP gane, podrá vérselo en la cara.
Nuestra dedicación a los pacientes del área de Salem brilla en nuestra atención excepcional e individualizada. Nos enorgullecemos de estar al día con los últimos tratamientos y tecnologías de ortodoncia. Cuando esté listo para comenzar su camino de ortodoncia, el Dr. Johnson y su equipo experto están listos para ayudarle. Programe su consulta GRATIS hoy.